La Salvación

una lección tomada del titanic

En 1912, la historia cambió cuando se hundió el lujoso trasatlántico ingles Titanic. Esa espantosa tragedia provocó la muerte de más de 1,500 personas. Antes de que fuera puesto en operación, los expertos navieros creían que sus 16 compartimientos a prueba de inundaciones lo mantendrían a flote a pesar de cualquier posibilidad de desastre. Según ellos, jamás podría hundirse.

El investigador de la tragedia, David G. Brown, dice que el barco pudo haber sido su propio salvavidas. Aun después de haber chocado contra el iceberg sumergido, el navío, de 46,000 toneladas, “podría haber puesto a salvo a todos los que se encontraban a bordo si se hubiera mantenido flotando hasta la mañana siguiente cuando apareció en escena el barco de rescate Carpathia”. Pero no fue así. El dueño, Bruce Ismay, viendo que el daño sufrido era mínimo (la perforación en el casco era de sólo 4 metros cuadrados) y que las bombas estaban trabajando eficientemente para expulsar el agua, dio la orden de seguir adelante con los motores a velocidad intermedia. Minutos después, la frágil flotabilidad del barco cedió y se inició su hundimiento fatal.

Brown dice: “La conclusión inescapable es que las bombas del Titanic fueron rebasadas por las cantidades exageradas de agua que fueron impulsadas hacia adentro por el propio avance del barco. Es evidente que el Titanic se precipitó a su propia tumba de agua en el Atlántico norte”.

Mientras tanto, miles de personas dormían bajo cubierta sintiéndose confiadas y seguras. “Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?” (Lucas 12:20)

ideas falsas más comunes acerca de la salvación

  • Creencia falsa: “Dios nunca me aceptará. Usted no sabe lo que he hecho...”

Creencia correcta: El asunto no es lo que usted ha hecho, sino lo que Cristo hizo por usted. (1 Timoteo 1:15; Isaías 1:18)

  • Creencia falsa: “No puedo dejar mis pecados”.

Creencia correcta: El poder de Cristo que hay en usted es mayor que el poder del pecado sobre usted. (Juan 8:36; Filipenses 4:13)

  • Creencia falsa: “Quiero ser cristiano, pero no quiero tomar la decisión en este momento”.

Creencia correcta: El no tomar una decisión es una decisión en sí. Es decidir contra Cristo. (Mateo 12:30)

  • Creencia falsa: “Ya es demasiado tarde para mí”.

Creencia correcta: Nunca es demasiado tarde para que un corazón se humille delante de Dios. (2 Corintios 6:2)

“El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. (2 Pedro 3:9)

¿De qué debemos ser salvos?

1. Del pasado. Justificación. Debemos ser salvos de la condena del pecado (Juan 3:16-17)

  • Justificar significa “declarar justo, reivindicado, absuelto”.
  • Ser justificado es “como si” nunca hubiera pecado, o transgredido la ley de Dios.

2. El presente. Santificación. Debemos ser salvos del poder presente del pecado (Filipenses 2:12-13)

  • Santificación significa “apartado para Dios y separado del pecado”.
  • Santificación es estar libre de cualquier esclavitud, es un proceso actual.
  • Santificación significa que hemos recibido un nuevo corazón y espíritu y otra forma de ser y conducirnos. (Ezequiel 36:26- 27)

3. El futuro. Glorificación. Debemos ser salvos de la presencia del pecado. (Romanos 8:23-24)

  • La glorificación será el estado final de todos los creyentes que vivirán en esplendor en la presencia de Dios con cuerpos transformados e incorruptibles Esta es una condición futura.
  • La glorificación significa que ya no sufriremos más muerte, llanto, dolor, sed, ni pecado.                        

“Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo”. (1 Tesalonicenses 5:9)

errores comunes al aconsejar a los incrédulos

  • Ofrecer consejo por un problema superficial sin llegar al problema de raíz
  • Creer que la persona entiende lo que es la salvación bíblica
  • Permitir que nos desvíen del camino
  • Limitarnos a ofrecer sólo un “boleto al cielo”
  • No hablar del costo que significa andar en obediencia a Cristo Jesús (Lucas 14:28)
  • Sentirse responsable por la salvación de otra persona (Juan 6:65)

PASAJE CLAVE PARA LEER Y MEDITAR

Juan 3:1-21

 

 

 

 

VERSÍCULO CLAVE PARA MEMORIZAR

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios”. (Juan 3:16-18)


presente el plan de dios para la libertad

1. El propósito de Dios para usted es que usted sea salvo.

  • — El motivo por el que él mandó a su Hijo a la tierra fue para expresar su amor por usted al salvarlo. (Juan 3:16-17)
  • — El propósito de que Jesús haya venido a la tierra fue para perdonar sus pecados, darle poder para vencer el pecado actual, y permitirle vivir una vida plena. (Juan 10:10)                    

2. Su problema es el pecado.

  • — Pecar es vivir sin tomar en cuenta el estándar establecido por Dios, es conocer lo que es correcto y sin embargo, elegir hacer lo malo. (Santiago 4:17)
  • — ¿Cuál es la principal consecuencia del pecado? La muerte espiritual o separación de Dios. (Romanos 6:23)                      

3. La provisión de Dios para usted es el Salvador.

  • — Jesús murió en la cruz para pagar personalmente por el castigo de sus pecados. (Romanos 5:8)
  • — Creer en Cristo Jesús es el único camino para llegar a Dios el Padre. (Juan 14:6)                        

4. Lo que le corresponde a usted hacer es rendirse a Cristo.

  • — Ponga su fe (confíe) en Jesucristo como su Señor y Salvador personal y rechace las “buenas obras” como la forma para ganar la aprobación de Dios. (Efesios 2:8-9)
  • — Entregue a Cristo el control de su vida, déle su ser. (Mateo 16:24-26)                      

“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”. (Romanos 5:8)

Bienvenido a la familia de Dios

Si usted acaba de confiar en Jesucristo como su Salvador y Señor, acaba de entrar a la familia de Dios, y...                     

  • Ha sido completamente perdonado y limpiado de todos sus pecados. (1 Juan 1:9)
  • Ahora es una nueva criatura. (2 Corintios 5:17)
  • Ha sido declarado justo por Dios y justificado delante de él. (2 Corintios 5:21)
  • Ha recibido el regalo de la vida eterna. (1 Juan 5:13)
  • Ha recibido el Espíritu Santo, y ahora él vive dentro de usted. Él le da poder para vencer al pecado y para amar a otros en una forma distinta. (Romanos 5:5)
  • Usted tiene paz con Dios. (Romanos 5:1)
  • Nunca será condenado por Dios. (Romanos 8:1)
  • Nunca se separará del amor de Dios. (Romanos 8:38-39)

PREGUNTAS PARA CONSIDERAR

  1. ¿Piensa usted que necesita ser salvado de algo? ¿De qué?
  2. ¿Por qué necesitamos ser justificados del pecado y santificados? ¿Por medio de quién logramos esto?
  3. Si usted es cristiano ¿cuántos amigos y familiares incrédulos tiene? ¿A quiénes puede compartirles ahora del evangelio?
  4. ¿Cómo puede presentar el plan de Dios para la salvación?
  5. Si comparte el evangelio con alguien ¿es usted responsable de la salvación de esta persona? ¿Qué dice Juan 6:65?
  6. ¿Qué sucede cuando confiamos en Jesucristo como nuestro Salvador y Señor?     

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La Salvación: Compartiendo a Cristo con los incrédulos”
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