Un día libre: un paso de fe

“La Gran Comisión sin el Gran Mandamiento es una casa hecha sobre arena.”

El problema más grande que Pastor David Bredeman ve en sus tiempos de consejería con pastores y misioneros es una falta de no tomar sus días libres. Sirve como Pastor de pastores y misioneros con Barnabus Internacional y nos ofrece unas palabras en cuanto al descanso.

En el libro de Éxodo, en Egipto, no tenían un día de reposo, pero el Señor decía “Uds. trabajarán seis días a la semana y van a tomar un día libre”. Esto era un paso de fe para ellos porque para poder comer, para poder hacer cualquier cosa, tenían que depender del Señor ciento por ciento. No podrían depender de ellos mismos.

Entonces, hoy en día, muchas veces, perdemos la idea de que debemos depender del Señor aún en cuanto del ministerio, porque muchas veces parecemos más espirituales si trabajamos siete días a la semana.

Pero la pregunta sería: “¿Qué parte del ministerio nos da licencia para desobedecer al Señor?” Porque si el Señor nos manda tener un día libre, ¿cómo es posible que vamos a servirle mejor a través de desobedecerle?

La Gran Comisión nos emociona, estamos convencidos que debemos cumplir con la Gran Comisión. Pero hay veces cuando nos olvidamos del Gran Mandamiento. La Gran Comisión sin el Gran Mandamiento es una casa hecha sobre arena.                    

Muchas veces hace falta darnos cuenta de que el Señor sigue trabajando aun sin nosotros. Es un paso de fe en el ministerio poder tomar un día libre. Tenemos el permiso para hacerlo, tenemos la libertad para hacerlo, hasta es un mandamiento. Debemos creer que Él puede seguir con la obra sin nosotros.

Muchas veces en el púlpito proclamamos que sin el Señor no podemos hacer nada, pero si estamos trabajando siete días a la semana, en muchas formas, estamos diciendo que sin nosotros el Señor no puede hacer nada.

Debemos mirar hacia adentro y ver qué creemos realmente. Quizás luchamos con la idea de que aún estamos tratando de ganar la salvación de una forma u otra.

La pregunta sería: ¿Está dispuesto a dejar en las manos de Dios que Él puede cumplir la obra en el séptimo día? ¿Qué está pasando en tu corazón si la opción que tomas es trabajar siete días?

Mi oración para Uds. es que puedan descansar en el Señor como Él les ha mandado que hagan, para poder dejarle a Él la gloria y no a ti.

Revista VAMOS. ¡Nos toca a nosotros!, Tema: la vida espiritual, Mayo 2013.