La vulnerabilidad de los líderes

Lección 1

La Escritura nos recuerda una y otra vez que estamos en la batalla y que cada seguidor de Cristo es un blanco.

Pero si usted es un líder, usted es un blanco más grande. De hecho, la probabilidad de que usted sea un blanco para el ataque aumenta en proporción directa a su influencia como líder.

¿Está usted tomando medidas proactivas para proteger su vulnerabilidad como líder de este tipo de ataque?

La iglesia primitiva se enfrentó a la realidad de ataques físicos contra "blancos de liderazgo".  El apóstol Jacobo fue literalmente decapitado; en palabras de Lucas, le "mató a espada a Jacobo".  Herodes probablemente habría hecho lo mismo a Pedro si no hubiera sido rescatado por un ángel en respuesta a la oración.  Pero también hay ejemplos de intentos de decapitar figurativamente los blancos de liderazgo a través de la tentación que tiene como propósito inducir el fracaso moral, lo que resulta en la descalificación espiritual para el liderazgo.  Ningún ejemplo es más vívido que la tentación de Jesús.

Lleno de ánimo después de su bautismo, Jesús fue "llevado por el Espíritu al desierto".  Durante cuarenta días su oración y ayuno fueron interrumpidos por el diablo mismo.  Se nos dice de tres tentaciones específicas, pero es muy posible que a lo largo de su tiempo en el desierto hubo más ataques.  Mucho se ha escrito sobre este tiempo de prueba y la naturaleza simbólica de las tentaciones mismas.  Lo que es importante en el contexto de este artículo es que Jesús fue el blanco principal de liderazgo.  Nada  hubiera agradado a Satanás más que decapitar a la iglesia antes de que naciera.  La "buena noticia" es que el Hijo de Dios resistió cada ataque y salió sin pecado.  El diablo se fue con la derrota y los ángeles vinieron a ministrar a Jesús.

Un aspecto interesante de esta narración es registrado por Lucas, que dice: "Cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se apartó de él por un tiempo."  La palabra griega que Lucas usa para "tiempo " es kairós [tiempo oportuno]. El apóstol Pablo usa la misma palabra para describir el nacimiento de Jesús, que vino en “el cumplimiento del tiempo.”  El diablo esperaba un momento kairos para atacar una vez más el blanco de liderazgo principal.  Todo esto plantea la pregunta, ¿Qué es lo que hace «un momento oportuno» para atacar un blanco de liderazgo?  ¿Cuándo son más vulnerables los líderes?

 

Preguntas para aplicación y reflexión

1. ¿Puede identificar los momentos kairós (oportunos) en su vida en que el enemigo busca atacarle? ¿Por qué piensa que el diablo escoge ese momento para atacarle?

 

2. Piense en otros grandes líderes de la Biblia.  ¿En qué momento y en qué forma fueron atacados por el diablo?  Anote sus ideas de lo que hace un momento oportuno para atacar a un líder.