Transición: encontrarle sentido a los cambios de la vida

lección 4: El impacto de la transición

Pocas personas dan el tiempo necesario y la energía que se requiere para entender el proceso de la transición. Cuando lo hacen, pueden descubrir que los eventos que aparentan  tener poca importancia han tenido un impacto enorme en sus vidas.

Los eventos más grandes--el divorcio, la muerte, la pérdida de un ministerio y  otros cambios obviamente dolorosos son fáciles de identificar.  Hay otros eventos, como el éxito repentino, matrimonio, comenzar el ministerio de sus sueños, que se olvidan porque son “buenos eventos,”  y por definición no deben traer dificultades.  Sabemos que la enfermedad crea estrés, pero ¿cómo crea estrés el construir la casa de nuestros sueños? Pero todo cambio trae transición y puede aportar una medida de discordia emocional.

A menudo podemos encontrarnos a nosotros mismos sorprendidos por la magnitud de los cambios que ocurren en nuestras vidas que son el resultado de un movimiento pequeño. El grado a que estas transiciones interrumpen el ministerio depende dos cosas: la percepción de la importancia de los cambios, y el momento en la vida en que ocurren.

La importancia que se percibe que tiene el cambio podrá  ampliar o disminuir  el significado de la transición.  El significado real de un cambio en el ministerio tiene poco impacto  en la habilidad del individuo a responder en comparación a como se percibe.  La verdad es que  las percepciones muchas veces son más importantes que la realidad.

Si los cambios coinciden con una época en  la cual una transición en el desarrollo sucede en la vida personal de un individuo, puede efectuar una interrupción mayor.  Por ejemplo,  el impacto que se percibe  por el cambio en ministerio puede ser gigantesco cuando coincide con un periodo en el cual una persona está en el proceso de tratar de determinar su identidad personal,  cuando se encuentra enfrentando una enfermedad seria, o  una pérdida.   Las dificultades más grandes  a menudo no se generan por el cambio por sí mismo,  sino por la transición asociada con el cambio.

Por esa razón tenemos que darle la importancia que merece. Debemos resistir la tentación de desarrollar el estado mental que dice, “he estado ahí y ya he hecho eso.”  Evite el error de comenzar  una nueva etapa de su vida sin terminar la etapa anterior para no empezar la nueva fase de su vida con “equipaje” que puede perjudicar su habilidad de emprenderla correctamente. Dele el tiempo y la importancia necesaria para hacer bien la transición.

reguntas para reflexión personal

1. ¿Le ha sorprendido la medida del impacto de unos cambios recientes sobre su vida?

 

2. ¿A qué se debe, en su mayor parte, este efecto?

 

3. ¿Se ha dado el tiempo y la energía para procesar sus emociones y pensamientos?

 

4. Cuándo piensa en los cambios, ¿qué es lo primero que siente?  ¿Por qué?