Un corazón conforme a Dios

Reflexión 5: las batallas internas

Ahora veamos lo que podría haber sido la batalla más grande para David: su encuentro con su hermano, Eliab –1 Sam 17:17-30.

David ha sido enviado por su padre.

17 Y dijo Isaí a su hijo David: Lleva ahora a tus hermanos un efa de grano tostado y estos diez panes, y corre al campamento a donde están tus hermanos. 18 Lleva también estos diez quesos al jefe de los mil, y mira a ver cómo están tus hermanos y trae noticias de ellos. 19 Pues Saúl y ellos y todos los hombres de Israel están en el valle de Ela, peleando contra los filisteos. 20a Y se levantó David muy de mañana, dejó el rebaño con un guarda, y tomando las provisiones, se fue como Isaí le había mandado.

La misión de David es simplemente: proporcionar a sus hermanos y líderes las provisiones y los regalos que su papá les ha enviado, actualizarse en el bienestar de sus hermanos y averiguar cómo va la batalla y volver a casa. vv. 17-19.  Era sólo un viaje de unos 20 kilómetros.

Eliab enfrenta a David – batallas familiares – v. 28.   

Y Eliab, su hermano mayor, oyó cuando él hablaba con los hombres; y se encendió la ira de Eliab contra David, y dijo: ¿Para qué has descendido acá? ¿Con quién has dejado aquellas pocas ovejas en el desierto? Yo conozco tu soberbia y la maldad de tu corazón, que has descendido para ver la batalla.

Sólo podemos especular lo que motivó el ataque de Eliab contra David. Bien puede ser su celo o la ira causada por el hecho que Samuel no sólo lo  rechazó a él como rey, sino también a sus hermanos mayores en su selección de David. Sea lo que sea la razón, es obvio que Eliab no sólo quiere reprender a su hermano, pero humillarlo en frente de estos otros soldados.

Asimismo el ataque de Eliab contra David está lejos de un resbalón de la lengua en un momento de tensión. Es obvio que él tiene sentimientos profundamente arraigados de mala voluntad hacia su hermano menor y no ve nada de valor en David.

Su primera pregunta lo dice todo, "¿por qué has venido aquí?"   Sin duda David le ha dicho que su padre lo envió con provisiones así como también para investigar cómo les iba. Esta pregunta inicial expresa dudas respecto a todo lo que David les ha dicho. Básicamente está diciendo, "¿Cuál es la verdadera razón por la qué estás aquí?” y parece que él cree que su motivación, cualquiera que sea, es egocéntrica y mala en su naturaleza. Después de hacer su pregunta, no le da a David tiempo para responder, lo que implica que cualquier razón dado por David sería inaceptable o no considerado digno de confianza.

La segunda pregunta es otro intento de humillar a David por su declaración que da después de su pregunta, "¿y con quien dejaste esas pocas ovejas en el desierto?" Implica una irresponsabilidad por parte de David, en que Eliab sospecha que su hermano simplemente abandonó su responsabilidad de cuidar las ovejas de su padre. Añade otro insulto al insinuar que David sólo pastorea unas pocas ovejas que requieren poca capacidad o responsabilidad.

Por su último comentario es obvio que Eliab cree que su hermano es presumido y malvado, y la raíz de todas sus acciones es un corazón malvado. En pocas palabras, no ve nada bueno en la persona de David.

Los comentarios de Eliab dejan muy claro que él no capturó el significado de lo que ocurrió cuando Samuel vino y ungió a su hermano más joven.  Sólo un tonto diría las cosas que él dice a un futuro rey que gobernaría sobre él.

Al reflexionar sobre el diálogo de Eliab con David resulta claro la razón por la cual él no fue seleccionado para ser rey. Tal vez no confía en la declaración de Samuel que él representaba a Dios en la selección de David. Si es así, habla de su falta de madurez espiritual y su falta de sensibilidad hacía el Espíritu de Dios.

O es un hombre rebelde y simplemente se niega a aceptar la voluntad de Dios para su vida y la vida de David.

Ahora veremos la respuesta de David a Eliab - v. 29

Pero David respondió: ¿Qué he hecho yo ahora? ¿No fue sólo una pregunta?

Su respuesta indica que el intercambio áspero con su hermano no es la primera vez. "¿Ahora qué he hecho?" indica que él ha sido acusado de muchas cosas en múltiples ocasiones. Se comunica una sensación de la fatiga experimentada por alguien que se encuentra constantemente criticado y acusado por alguien.

El nivel de frustración se destaca aún más por la segunda pregunta de David, "¿No fue sólo un pregunta?”  Otra forma de decir esto es, "¿hemos llegado al punto donde incluso no puedo hacer una simple pregunta sin que mis acciones y motivos sean criticados?”

Uno sólo puede imaginar después de esta reprimenda pública y la humillación por su hermano lo fácil que podría haber sido para David simplemente salir y regresar a casa a su padre. Sin embargo, David ha llegado en el poder del Espíritu de Dios con una misión divina y nada o nadie le disuadirá de defender a su Dios y su país. Entonces, se aleja de una situación imposible de ganar con su hermano y busca a alguien para dar respuestas a sus preguntas.

Tarea de aprendizaje

La realidad del conflicto familiar - estudie vv. 28-29 y conteste las siguientes preguntas.

1.     ¿Qué piensa usted que haya motivado a Eliab a responder como lo hizo a David?

 

2.     ¿Qué es lo que piensa que ocurrió en la mente y el corazón de Eliab cuando fue rechazado por Samuel? ¿Cómo le aconsejaría a él como pariente para enfrentar bíblicamente esta situación tan difícil?

 

3.     ¿Cómo cree que Eliab podría haber expresado correctamente sus frustraciones y dudas a su hermano menor?

 

4.     ¿Por qué cree que durante este diálogo los otros dos hermanos no dijeron nada en defensa de David?

 

5.     Si fuera usted Isaí y supiera de estos problemas entre sus dos hijos, ¿qué haría para ayudarles a encontrar la reconciliación?

 

6.     ¿Qué nos enseña este conflicto sobre conflictos familiares en general?

 

7.     ¿Hay conflictos entre usted y  otros miembros de su familia que necesitan resolución? Si es así, ¿qué pasos necesita tomar para buscar la reconciliación?