Recursos ObreroFiel Logo (with Tag) Long (1).jpg

El dominio propio

Un tema que he estudiado, y que he querido tomar como parte de mi vida y crecimiento es el tema del dominio propio o la autodisciplina. A principio de año cada miembro de nuestra familia escogió un fruto del Espíritu en el cual queríamos enfocarnos y trabajar, y una vez más yo escogí la templanza, que viene siendo el dominio propio. Entre más he meditado y estudiado este tema, me doy cuenta que es un tema que realmente toca muchas áreas de nuestras vidas – el temperamento, dieta, administración de tiempo, la pureza, mi relación con Dios y con otros, la tentación, el ejercicio, las finanzas y la administración de recursos, el enejo, etc. Realmente es extenso, y se puede aplicar a un sinfín de áreas de nuestras vidas. Esto es únicamente una breve introducción al tema.

Se ha dicho mucho sobre el dominio propio. Estas son algunas de las frases favoritas que he visto:

“El domino propio es tener la capacidad de romper una barra de chocolate en cuatro pedazos con tus propias manos y nada más comerte uno de los pedazos”                    

-Del libro Ilustraciones para las predicaciones bíblicas

“La primera y mejor victoria es tener la victoria sobre ti mismo.”                    

-Platón, filósofo griego

“El talento sin la disciplina es como un pulpo sobre patines. Hay mucho movimiento, pero nunca sabes si va a ser hacía delante, hacía atrás, o hacías los lados.”

-H. Jackson Brown, Jr., autor  

“Un hombre sin decisión de carácter nunca puede ser considerado como dueño de si mismo.... Le pertenece a cualquier persona o cosa que lo puede captivar.”

-John Foster, autor

“Dominar a otros es fuerza. Dominarte a ti mismo es verdadero poder”

-Lao Tzu, filósofo chino

“Como ciudad sin defensa y sin murallas es quien no sabe dominarse.”                

-Proverbios 25:28, La Biblia NVI

El significado bíblico de dominio propio

  1. La Biblia usa las siguientes palabras para describir el dominio propio:

    • En español - templanza, dueño de sí mismo, moderado, continencia, abstenerse, disciplinado, golpeo mi cuerpo y lo pongo bajo servidumbre, sin rienda o control, rienda suelta

    • Las palabras griegas son egkrateia o egkrateuma y su significado es: Templanza, dominio propio – la virtud de uno que domina sus deseos y pasiones, especialmente sus apetitos sensuales, o sea de los sentidos. Poder contenerse, ser templado, ser dominador propio, contenerse, exhibir gobernación propio, conducirse templadamente, tomado de la figura de los atletas, quienes en sus preparaciones para los juegos se abstenían de la comida no sana, el vino y la gratificación sexual. (Tomado del Lexico Strong’s)

  2. Es no permitir que mi carne (el viejo hombre) me gane, sino someterme al Espíritu Santo y así tener la victoria sobre mis pasiones pecaminosas.

  3. Es una de las cualidades que debe caracterizar la vida de un anciano en la iglesia (Tito 1:8) y parte del fruto del Espíritu (Gal. 5:23).

algunos pasajes claves para leer y estudiar

Proverbios 25:28                    

Como ciudad sin defensa y sin murallas es quien no sabe dominarse. 

  1. Una ciudad de ese tiempo sin muros realmente era fácil de atacar y vencer. Los muros eran una medida importante de defensa.   
  2. Si no nos sabemos dominar el algún aspecto de nuestras vidas, nos quedamos indefensos ante los ataques del enemigo y permitimos que entre cualquier cosa que nos pueda hacer daño, ya sea físicamente, espiritualmente, mentalmente, emocionalmente, o relacionalmente.  
  3. El libro de Proverbios contiene enseñanzas sobre muchas áreas en las cuales debemos tener dominio propio – la lengua o el hablar, la ira, la comida, la flojera, relaciones sexuales fuera del matrimonio, etc.

Romanos 7:18-25                    

18 Yo sé que en mí, es decir, en mi naturaleza pecaminosa, nada bueno habita. Aunque deseo hacer lo bueno, no soy capaz de hacerlo. 19 De hecho, no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero. 20 Y si hago lo que no quiero, ya no soy yo quien lo hace sino el pecado que habita en mí. 21 Así que descubro esta ley: que cuando quiero hacer el bien, me acompaña el mal. 22 Porque en lo íntimo de mi ser me deleito en la ley de Dios; 23 pero me doy cuenta de que en los miembros de mi cuerpo hay otra ley, que es la ley del pecado. Esta ley lucha contra la ley de mi mente, y me tiene cautivo. 24 ¡Soy un pobre miserable! ¿Quién me librará de este cuerpo mortal? 25 ¡Gracias a Dios por medio de Jesucristo nuestro Señor! En conclusión, con la mente yo mismo me someto a la ley de Dios, pero mi naturaleza pecaminosa está sujeta a la ley del pecado.

  1. Vemos que el mismo Apóstol Pablo batallaba con la naturaleza pecaminosa como todos nosotros también lo hacemos cada día. Mientras seguimos vivos y respirando esa ley del pecado seguirá operando en nuestra contra.
  2. El secreto es vivir por medio de nuestro Señor Jesucristo – hacer la lucha con su ayuda para lograr contrarrestar al viejo hombre.

Gálatas 5:16-25                    

16 Así que les digo: Vivan por el Espíritu, y no seguirán los deseos de la naturaleza pecaminosa. 17 Porque ésta desea lo que es contrario al Espíritu, y el Espíritu desea lo que es contrario a ella. Los dos se oponen entre sí, de modo que ustedes no pueden hacer lo que quieren. 18 Pero si los guía el Espíritu, no están bajo la ley. 19 Las obras de la naturaleza pecaminosa se conocen bien: inmoralidad sexual, impureza y libertinaje; 20 idolatría y brujería; odio, discordia, celos, arrebatos de ira, rivalidades, disensiones, sectarismos 21 y envidia; borracheras, orgías, y otras cosas parecidas. Les advierto ahora, como antes lo hice, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. 22 En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, 23 humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas. 24 Los que son de Cristo Jesús han crucificado la naturaleza pecaminosa, con sus pasiones y deseos. 25 Si el Espíritu nos da vida, andemos guiados por el Espíritu.

  1. En nuestro interior se libra constantemente una batalla entre la carne y el Espíritu.
  2. Cuando nos sometemos a la carne los resultados en nuestra vida son obvios, así como los son cuando nos sometemos al Espíritu Santo y su control de nuestra vida.
  3. Entonces el secreto del dominio propio realmente es que no es dominio propio, sino permitir que la vida de Cristo y el Espíritu Santo nos domine. ¡No lo podemos hacer sin su ayuda!

1 Corintios 9:24-27                

24 ¿No saben que en una carrera todos los corredores compiten, pero sólo uno obtiene el premio? Corran, pues, de tal modo que lo obtengan. 25 Todos los deportistas se entrenan con mucha disciplina. Ellos lo hacen para obtener un premio que se echa a perder; nosotros, en cambio, por uno que dura para siempre. 26 Así que yo no corro como quien no tiene meta; no lucho como quien da golpes al aire. 27 Más bien, golpeo mi cuerpo y lo domino, no sea que, después de haber predicado a otros, yo mismo quede descalificado.

  1. Dios hace la obra en nosotros, pero nosotros también somos responsables de disciplinarnos, así como un atleta que se prepara para los juegos domina su cuerpo.
  2. Debemos hacerlo con metas específicas y planes específicos para lograr esas metas – no nada más golpeando al aire, pero que cuente cada golpe que damos.

Algunos pensamientos y aplicación práctica

ALGUNOS PENSAMIENTO MÍOS

1. El dominio propio realmente es una guerra espiritual, y se debe librar como tal

2. El espíritu, el hombre interior (mente, corazón, emociones, voluntad), es lo que realmente debe ser controlado – el cuerpo entonces seguirá

3. Mis acciones fluyen de mi corazón – necesito asegurar que mi corazón está bien. Lo que hay dentro de la taza es lo que va a salir cuando soy golpeado. Es asunto del corazón. Por sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque de él mana la vida. Proverbios 4:23 El que es bueno, de la bondad que atesora en el corazón saca el bien, pero el que es malo, de su maldad saca el mal. Mateo 12:35

4. El “ser golpeado” puede tomar muchas formas – el estrés, la tentación, el conflicto

5. El dominio propio es una batalla que se gana momento tras momento y decisión tras decisión. Debo tomar una buena decisión a la vez, y seguir tomando buenas decisiones a través de todo el día, cada día, el resto de mi vida.

6. El dominio propio es una cualidad necesaria si quiero que mi vida sea útil y fructífera para la gloria de Dios. Precisamente por eso, esfuércense por añadir a su fe, virtud; a su virtud, entendimiento; al entendimiento, dominio propio; al dominio propio, constancia; a la constancia, devoción a Dios; a la devoción a Dios, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Porque estas cualidades, si abundan en ustedes, les harán crecer en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo, y evitarán que sean inútiles e improductivos. En cambio, el que no las tiene es tan corto de vista que ya ni ve, y se olvida de que ha sido limpiado de sus antiguos pecados. 2 Pedro 1:5-9.

ALGUNOS CONSEJOS PRÁCTICOS DE JOHN MACARTHUR   

1. Empieza con cosas pequeñas. Limpia tu recamara o tu escritorio. Guarda las cosas en su lugar después de usarlas. Trata de llegar al punto que el mantener tu ambiente ordenado es importante para ti – así puedes funcionar mejor y sin distracciones.

Aprender el dominio propio en las cosas pequeñas te ayudará a preparar para las batallas más grandes. Ser indisciplinado en las cosas pequeñas te puede llevar al fracaso en las cosas más grandes también.

2. Organízate. Haz un horario, o una lista de las cosas que quieres hacer y sigue tu plan. Si tú no controlas tu tiempo, lo demás y los demás lo harán por ti.

3. No busques ser entretenido constantemente. Cuando tienes tiempo libre haz algo productivo, lee un buen libro, haz ejercicio o ten una buena conversación. Entretente con cosas que son creativas y que te dan un buen reto o te estimulan.

4. Cumple tu palabra. Si dices que vas a hacer algo, hazlo. Evaluar bien las responsabilidades que debes aceptar y no aceptar requiere disciplina, y una vez que te comprometes con algo o alguien, se requiere autodisciplina para cumplir.

5. Si empiezas algo termínalo. No llenes tu vida con proyectos medio terminados. Esto es clave para el desarrollo de la autodisciplina.

6. Acepta la corrección. El libro de Proverbios nos dice varias veces que el que recibe la corrección aumenta en su conocimiento y sabiduría (Prov. 19:20 y 15:31-32).

7. Practica la auto-negación. Aprende como decir no a tus sentimientos e impulsos. De vez en cuando decide rechazar un placer que en si no es malo – no te comas un postre, toma un vaso de agua en vez de refresco, etc. Haciendo esto de vez en cuando le recordará a tu cuerpo quien manda.

Estas sugerencias prácticas quizás no parezcan involucrar principios espirituales profundos, pero no podemos dividir nuestras vidas en secular y espiritual. Al contrario, debemos vivir cada aspecto de nuestras vidas para la gloria de Dios (1 Cor. 10:31). El dominio propio cultivado en las cosas cotidianas de la vida tendrá su impacto en el área espiritual también. Esto es integridad y ser holísticamente sanos.

Como tenemos estas promesas, queridos hermanos, purifiquémonos de todo lo que contamina el cuerpo y el espíritu, para completar en el temor de Dios la obra de nuestra santificación. 2 Corintios 7:1

*Adaptado de The Pillars of Christian Character de John MacArthur. © 1998 de John F MacArthur, Jr.

Gracias por tomar el tiempo de leer un estudio que me ha servido mucho  –Bryan Smith