Mantén tu relación con Dios

No busques sólo cumplir con una “rutina de hábitos espirituales”, se trata de mantener una relación de amor y amistad viva y fresca con el Maestro.

A veces ponemos excusas para justificar el por qué de nuestra pereza espiritual o que no sabemos cómo cultivar hábitos en medio de tanto trabajo. Debemos recurrir a Dios para pedirle Su ayuda, no esperando que se resuelva por sí solo, sino haciendo algo práctico.

“Es importante, cuando estés en el campo, no desprenderte de la Palabra del Señor, no sólo de la lectura sino estudiar la Palabra. También necesitamos que alguien nos predique, ya que los misioneros siempre estaremos predicando. Yo me conectaba a una iglesia por la web y he “comido” buen tiempo de esa Palabra usando la tecnología. Escuchaba prédicas y se las hacía escuchar a toda mi familia, además de leer y estudiar la Biblia personalmente.                  

“También nos conectamos a la radio BBN en su páina web y escuchábamos un programa llamado Estudio Bíblico, eso nos ha ministrado”, dijo Luis Ernesto Juárez, de la Alianza Cristiana y Misionera, sirviendo en Bolivia.

“Para mantener tu vida en el campo tienes que recordar que no estás como un empleado de Dios sino como Su hijo. Tu relación personal con Dios debe ser siempre más importante que cualquier ministerio que estés desarrollando. Con mucha frecuencia vemos a algunos misioneros o pastores que nunca se dan tiempo para descansar y creen que es eso lo que Dios quiere, y se “sobresaturan”.    

“Creo que los problemas de muchos cristianos, misioneros y pastores es que dejan que su vida espiritual pase a segundo o tercer lugar y el ministerio se convierta en el primer lugar. Pero el ministerio con Dios es una cosa diferente que una relación personal con Dios. Dios tiene que ser el número uno y tu familia tiene que ser el número dos, después el ministerio”, dijo Joseph Watson, Misionero de JuCUM.

“Tenemos que, como equipo, ayudarnos a vivir la espiritualidad que el Señor espera de nosotros. Practicar la oración y leer la Palabra. Quedar con otro hermano que te pida cuentas, que te pregunte: ¿Cómo va tu tiempo devocional? ¿Puedo ayudarte? Tener un día concreto: -Esta mañana nos vamos a dedicar a orar y estar con el Señor. Es fundamental mantener estos momentos y aconsejable compartir con los otros hermanos y compañeros, darles la libertad para pedir cuentas y que nos animen o estimulen a no dejar la relación con la Palabra”, dijo Antonio Gonzales, Pastor de iglesia pionera en Guadix, España.

Revista VAMOS. ¡Nos toca a nosotros!, Tema: la vida espiritual, Mayo 2013.