¿Qué tipo de recipiente eres tú?

Como misionero necesitas llenarte constantemente de Dios, porque la labor que vas a realizar no es algo que pueda hacerse por pura fuerza humana, sino que necesitas de Su gracia y de Su Espíritu Santo.

No puedes pretender salir a dar algo que no estás recibiendo tú primero. Entiende que tu batalla es espiritual y requiere de las armas espirituales que Dios nos ha dado, esas que se cultivan a diario.

Necesitas ser un recipiente del Señor para que de ti desborden las maravillas de Dios y no las maravillas del misionero.

Tú podrías ser un recipiente:

Gotero:

Si dejamos que Dios nos llene con un gotero, cuando servimos y damos de nosotros, se nos acaba rápido todo lo que hay para dar.

Taza:

Pasamos un buen tiempo con Dios en un retiro, un lindo devocional, la iglesia y nos llenamos mucho más, pero una taza tiene sus limitaciones, si no se sigue llenando de todas formas se agotará el contenido.

¡Dios tiene una mejor idea!

Una manguera conectada:

Él quiere que estemos llenos de Él y que nunca nos quedemos vacíos, secos o agotados. Si mantenemos nuestra conexión a la fuente, podemos servir hasta rebosar.

¿Cuál de estos recipientes has sido últimamente? Y, ¿cuál quieres ser?

Revista VAMOS. ¡Nos toca a nosotros!, Tema: la vida espiritual, Mayo 2013.