Una perspectiva bíblica del silencio y soledad

Lección 2: El ejemplo de Jesús

La disciplina del silencio es la abstención voluntaria y temporal de hablar para que ciertos objetivos espirituales puedan ser alcanzados. A veces se observa el silencio para leer, escribir, orar, etc. Uno no habla exteriormente para que pueda enfocarse en diálogos internos con uno mismo y con Dios. Esto se puede llamar "un silencio exterior". Otras veces el silencio se mantiene no sólo exteriormente sino también internamente para que Dios pueda ser oído a través de actividades, tales como la lectura de la Escritura o por Su Espíritu en nuestros corazones cuando reflexionamos sobre Él.

La soledad es la disciplina espiritual de retirarse voluntaria y temporalmente del ruido, las personas y las actividades de la vida cotidiana para buscar la privacidad con fines espirituales. El período de soledad puede durar sólo unos pocos minutos o hasta varios días. Igual que con el silencio, la soledad puede ser buscada para participar sin interrupción en otras disciplinas espirituales, o simplemente para estar a solas con Dios.

En muchos sentidos el silencio y la soledad son disciplinas complementarias; en la una se realza la otra. Es cierto que se puede callar en presencia de otras personas; sin embargo, el silencio se experimenta más eficazmente en la soledad, y viceversa.

Seguir el modelo de Cristo

Como discípulos de Jesús hemos de andar como él anduvo—imitarlo en todo.  Sabemos que la práctica del silencio y la soledad son importantes para nosotros porque lo eran para Jesucristo. Las Escrituras nos revelan que Jesús regularmente y frecuentemente practicaba el silencio y la soledad a lo largo de su vida y ministerio. Observe estos cuatro ejemplos.  Observe el contexto que rodea cada uno de estos versículos. ¿Cuál fue el valor y el impacto del silencio y la soledad en la vida de Jesús?

  1. Mateo 4 destaca que después de que Jesús fue bautizado por el Espíritu, fue llevado al desierto por el mismo Espíritu. Mateo 4:1, "Luego el Espíritu llevó a Jesús al desierto para que el diablo lo sometiera a tentación." [NVI-S] El Espíritu Santo llevó a Jesús a este largo período de ayuno y soledad. En el relato de esta experiencia narrado por Lucas, es importante tener en cuenta que él registró que Jesús volvió a Galilea "en el poder del Espíritu" (Lucas 4:14), que habla de la bendición de Dios sobre él.
  2. Mateo 14:23: "Después de despedir a la gente, subió a la montaña para orar a solas. Al anochecer, estaba allí él solo." [NVI-S] Se observa que a medida que su vida y su ministerio se hacían más y más ajetreados, Jesús sintió como una prioridad la necesidad de apartar más y más tiempo para estar a solas con su Padre. En este episodio de su vida, Jesús despidió tanto a las multitudes como a los discípulos para que pudiera estar a solas con su Padre.
  3. Después de que Jesús hizo un trabajo muy de noche, Marcos 1:35 nos dice, “Muy de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, Jesús se levantó, salió de la casa y se fue a un lugar solitario, donde se puso a orar”. [NVI-S] Los versículos anteriores nos dicen que después del anochecer "toda la ciudad" se reunió a la puerta de la casa donde estaba Jesús. Allí él sanó a mucha gente y echó fuera demonios. Pero antes de que volviera la luz del día, fue a pasar un tiempo a solas. A pesar del cansancio físico que Él debía de haber experimentado, Jesús sabía que, si esperara hasta las horas de la mañana para estar a solas con Dios, la oportunidad de estar a solas con Él se habría perdido.
  4. En Lucas 4:42 observamos que las presiones y las necesidades de su ministerio constantemente obstaculizaron su deseo de pasar tiempo a solas. "Cuando amaneció, Jesús salió y se fue a un lugar solitario. La gente andaba buscándolo, y cuando llegaron a donde él estaba, procuraban detenerlo para que no se fuera”. [NVI-S] Imagínese las presiones que debía haber sentido Jesús. Él estaba rodeado de las personas que lo estaban buscando, clamando su ayuda con las necesidades que sólo él era capaz de suplir. ¿Cómo podía Jesús sentirse justificado en apartarse de ellos para estar solo? Bueno, Jesús lo hizo. ¿Somos capaces de hacer lo mismo? Si fuéramos lo suficientemente honestos para admitirlo, a todos nos encantaría sentirnos queridos. Nos encanta el sentido de importancia, el poder, la indispensabilidad, etc., que viene de la habilidad de hacer algo que nadie más puede hacer – que es nada más que el orgullo. Jesús no sucumbió a esa tentación temporal porque sabía que su capacidad para ayudar a las masas venía de su práctica de pasar tiempo a solas con el Padre.

 

El ejemplo de Cristo debe hacer que sea claramente obvio para todos nosotros que debemos disciplinarnos a apartar tiempos de silencio y soledad. Así podemos encontrar la fuerza espiritual a través de estas disciplinas, como lo hizo Jesús. Dallas Willard señala lo mismo cuando dice:

Debemos recalcar: El "desierto" o "armario" es el lugar primordial donde el principiante (de la práctica de las disciplinas) encuentra la fuerza espiritual, como lo fue para Cristo y para Pablo. Nos muestran por su ejemplo lo que debemos hacer nosotros. En la soledad absoluta es posible experimentar el silencio; estar quieto; saber que Jehová es verdaderamente Dios (Salmo 46:10); colocar al Señor en el centro de nuestras mentes con suficiente intensidad y duración que permanezcamos centrados en Él - nuestros corazones fijados en Él, establecidos en Él con confianza (Salmo 112:7-8) – incluso cuando estamos de nuevo en la oficina, en la tienda o en el hogar. 1

Tarea de aprendizaje 2

Responda a las siguientes preguntas

1.     Pensamos que es importante seguir el ejemplo de Jesús en amar y sacrificarnos por otros, pero ¿por qué dejamos de seguir su ejemplo en la cuestión de la soledad?

 

2.     Muchos pastores se sienten culpables si toman tiempo a solas cuando hay necesidades que atender.  ¿De dónde vienen estos sentimientos de culpa?


 

3.     Es demasiado fácil cancelar nuestro tiempo a solas cuando hay presiones del trabajo.  ¿Qué podría hacer para priorizar más ese tiempo? (eje: ponerlo en su agenda o calendario)