Razones por las que los creyentes en Cristo no necesitan tener miedo

Más de cien veces en la Biblia se nos dice que no tengamos miedo. "No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios" (Isaías 41:10). Sin embargo, escuchar esto y ponerlo en práctica a menudo son dos cosas diferentes. Cuando éramos niños, teníamos algunos miedos erróneos como pesadillas malas, y no teníamos ningún temor saludable o respeto por algunas cosas que requerían más experiencia adulta como una estufa caliente o correr por una calle concurrida. Como adultos nuestros temores pueden aumentar en otras áreas sobre las cuales no tenemos control. Esto se debe en parte a que en las áreas más simples de la vida nos consideramos más sabios y más capaces de evitar el peligro y superar el asalto. ¡Ahora solo tenemos que preocuparnos por las cosas grandes! Me recuerda a una mujer preocupada que dijo que era importante preocuparse porque la mayoría de las cosas que le preocupaban nunca sucedieron. Si ella no se hubiera preocupado, ¡podrían haber sucedido!

Pero hay mejores razones para no dejar que nuestros temores aumenten. No que nos volvamos más listos o más capaces de evitar el peligro, sino que tenemos más confianza en Dios que Él nos cuidará de la manera que Él vea mejor. Él no garantiza la seguridad o la comodidad en esta vida, pero sí garantiza la alegría eterna. Confiar en Dios es la clave de la valentía. Él da en Su Palabra muchas promesas que nos liberan del pavor al miedo. Considera lo siguiente:

1. No moriremos aparte del generoso decreto de Dios para Sus hijos.

"Si el señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello". (Santiago 4:15)

2. Las maldiciones y las adivinaciones no controlan al pueblo de Dios.

“Porque no hay agüero contra Jacob, ni hay adivinación contra Israel. A su tiempo se le dirá a Jacob y a Israel: ¡Ved lo que ha hecho Dios!” (Números 23:23)

3. Los planes de los terroristas y las naciones hostiles no tienen éxito aparte de nuestro Dios misericordioso.

“El Señor hace nulo el consejo de las naciones; frustra los designios de los pueblos.” (Salmo 33:10)

4. Cuando Dios Todopoderoso es tu ayuda, nadie puede hacerte daño más allá de lo que Él decreta. El hombre no puede dañarnos más allá de la voluntad de Dios por nosotros.

"El Señor está a mi favor; no temeré ¿Qué puede hacerme el hombre?" (Salmo 118: 6)

"Entonces, ¿qué diremos a esto? Si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros?" (Romanos 8:31)

5. Dios promete protege a los suyos de lo que finalmente no es bueno para ellos.

“Porque en mi ha puesto su amor, yo entonces lo libraré; lo exaltaré, porque ha conocido mi nombre. Me invocará, y le responderé; yo estaré con él en la angustia; lo rescataré y lo honraré” Salmo 91: 14-15

6. Dios promete darnos todo lo que necesitamos para obedecerlo, disfrutarlo y honrarlo para siempre.

“Por tanto, no os preocupéis, diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿qué beberemos?” o “¿con qué nos vestiremos?” Porque los gentiles buscan ansiosamente todas estas cosas; que vuestro Padre celestial sabe que necesitáis de todas estas cosas. Pero buscad primero su reino y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.” Mateo 6:31-33

“Y mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.” Filipenses 4:19

7. Dios nunca es tomado por sorpresa.

“He aquí, no se adormecerá ni dormirá el que guarda a Israel.” Salmo 121:4

8. Dios estará con nosotros, nos ayudará y nos sostendrá en los problemas.

“No temas, porque yo estoy contigo; no te desalientes, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré, sí, te sostendré con la diestra de mi justicia. Porque yo soy el Señor tu Dios, que sostiene tu diestra, que te dice: “No temas, yo te ayudaré.” Isaías 41:10,13

9. Terrores vendrán, algunos de nosotros moriremos, pero ni un cabello de nuestra cabeza perecerá.

“Se levantará nación contra nación y reino contra reino; habrá grandes terremotos, y plagas y hambres en diversos lugares; y habrá terrores y grandes señales del cielo. y matarán a algunos de vosotros, y seréis odiados de todos por causa de mi nombre. Sin embargo, ni un cabello de vuestra cabeza perecerá.” Lucas 21:10-18

10. Nada acontece, sino en el tiempo señalado.

“Procuraban, pues, prenderle; pero nadie le echó mano porque todavía no había llegado su hora.” Juan 7:30

11. La fidelidad de Dios se basa en el firme valor de Su nombre, no en la medida voluble de nuestra obediencia.

“Y Samuel dijo al pueblo: No temáis; aunque vosotros habéis hecho todo este mal, no os apartéis de seguir al Señor, sino servid al Señor con todo vuestro corazón. Porque el Señor, a causa de su gran nombre, no desamparará a su pueblo, pues el Señor se ha complacido en haceros pueblo suyo.” 1 Samuel 12:20,22

12. El Señor, nuestro protector, es grandioso y maravilloso.

“No les tengáis miedo; acordaos del Señor, que es grande y temible” Nehemías 4:14

 

Preguntas para reflexionar

1. Cuando yo era una niña muy pequeña le tenía mucho miedo a los truenos, a los aviones que pasaban, y a los hombres con barba.  Ahora puedo sonreír al pensar en estos temores.  Piense en los temores erróneos que usted tenía como niño.   ¿Cómo los ve ahora como adulto?
 

2. ¿Qué le causa temor hoy en día?  ¿Cómo piensa que Dios ve estas causas de temor?
 

3. ¿Quién tiene el control sobre lo que le causa temor?  ¿De qué manera demuestra fe de su parte al dejar sus temores?

 

4. Piense en estos atributos de Dios:

  • Su soberanía
  • Su potencia
  • Su presencia
  • Su bondad
  • Su amor

¿Cuál le da confianza para dejar sus preocupaciones en manos de Dios?

                                                                        

5. ¿Cuál de las promesas de Dios sobre el temor le da más consolación?  Memorice los versículos relacionados con esa promesa.