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Principios bíblicos para reducir el estrés y recobrar el equilibrio

Lección 11: Evite el agotamiento personal

1.Recuerde lo siguiente:

a.    Orar antes de tomar una decisión.  

Es importante aprender a tomar un tiempo para orar y pernsarlo antes de comprometerse a cualquier nuevo empeño. Cuando alguien le esta pidiendo un compromiso de tiempo, esfuerzo o recursos, aprenda a decir, “Quiero orar acerca de ésto antes de tomar una decisión”.  Mientras más significativo sea el compromiso de tiempo y energía, más tiempo necesita orar buscando orientación de Dios y teniendo en cuenta los pros y los contras.

b.    La mayoría del tiempo cuando uno dice “si” a un nuevo compromiso, implica que tiene que dejar otro.

c.    Cuando lo inviten a involucrarse en una nueva actividad o aceptar una responsabilidad, conteste las siguientes preguntas:

1)    ¿Qué beneficios puede traer ésto a otros, el reino de Dios, a mi mismo o mi familia?

2)    ¿Qué impacto negativo podría ser para otros, mi mismo o mi familia?

3)    ¿Soy el único que puede hacerlo?

4)    ¿Cuánto tiempo y energía requiere?  (Multiplique su respuesta por 3)

5)    ¿Cuán bien estoy llevando mis responsabilidades presentes?

6)    ¿Qué tendría que eliminar si acepto hacer esto?

7)    ¿Producirá ésto más amor, gozo y paz hacia Dios y los demás?

d.    Busque consejo de los más cercanos a usted, especialmente los que serán afectados por su decisión.

e.    Si después de este proceso sigue con duda, es aconsejable decir no.

Si usted se desgasta no será de ninguna utilidad para Dios, su cónyuge, su familia, el ministerio, ni aún a usted mismo.

2.  ¿Qué puede hacer usted si se está desgastando o al borde de agotamiento?

a.   Descansar y dormir sin culpa.

b.   Pasar tiempo a solas con el Señor.

c.   Tome grandes dosis de tiempo libre, sin prisa y haga cosas que usted disfruta.

d.   Elimine todas las expectativas de sí mismo y de los demás.

e.   Haga ejercicios y fortalézcase físicamente.

f.    Invite a su amigo íntimo, pareja, mentor o consejero a repasar con usted los temas cruciales.

3. Recuerde los siguientes consejos generales para reducir su estrés

a.   Siga los pasos de Jesús.

b.   Siéntalo (experiméntelo) e identifíquelo.

c.    Presente cada uno al Señor y expréselo a él.

d.   Comparta sus angustias con alguien de confianza.

e.   Comience a trabajar en perdonar a cualquiera que ha traído dolor a su vida.

f.    Tome nota de una cosa que ha aprendido y cómo desea aplicarla en su vida.

Conclusión

Es bueno recordar que, haga lo que haga, donde sea que viva y sin importar lo que añada o elimine de su vida, el estrés será la realidad presente de cada día. A pesar del hecho de que la palabra "estrés" a menudo tiene connotaciones negativas, el estrés es y puede usarse como un factor positivo en la vida. La otra cara de la moneda es que hay pocas tensiones en la vida que sean agradables. La mayoría desafían a uno en cada área de su vida (mental, emocional, física, relacional y espiritual).

Los factores de estrés son una de las herramientas que Dios usa para moldearnos a la imagen de su Hijo. La forma en que cada uno de nosotros reaccione ante el estrés depende en gran medida de nuestra comprensión y pensar al respecto. Si uno entiende cómo responder bíblicamente al estrés, puede ser usado para nuestro bien y para la gloria de Dios. Nuestra oración es que Dios use este estudio para permitirle comprender el estrés desde una perspectiva bíblica y proporcionar algunas herramientas nuevas que lo ayuden a reconocer elementos que producen estrés, le permitan comprender claramente cómo responde al estrés y lo que necesita hacer para navegar con éxito a través de cualquier situación estresante.