SpanishHorizontalTagline (6).jpg

Principios bíblicos para reducir el estrés y recobrar el equilibrio

Primera parte

Capítulo 2: Enfrentar las causas del problema

¿CÓMO NOS ESTRESAMOS A NOSOTROS MISMOS?

Dos personas juntas pueden tener la misma experiencia estresante pero con reacciones totalmente diferentes debido a sus diferentes puntos de vista.  Reaccionan de forma diferente debido a la tensión o el estrés interno.

El estrés interno es la carga de tensión mental y emocional no resuelto que tenemos en nosotros y que llevamos a nuevas situaciones de estrés en nuestra vida.

Tendemos a pensar que la mayoría del estrés proviene de afuera de nosotros.  La verdad es que la mayoría de nuestro estrés viene de adentro de nosotros y puede ser más de la mitad de la presión total experimentada en una situación difícil.

Existen muchos tipos de estrés interno.  Miremos tres tipos.

1. Expectativas poco realistas. Son una causa común de estrés cuando no se realizan.  Estas pueden referirse a Dios, nosotros mismos, otras personas, o  a situaciones.  Por ejemplo,

Lucas 24:21 Pero nosotros esperábamos que él era el que iba a redimir a Israel. Pero además de todo esto, este es el tercer día desde que estas cosas acontecieron.

2. Actitudes destructivas. Las actitudes son patrones de hábito de pensamiento y sentimiento.  Pueden ser dirigidas hacia Dios, nosotros mismos, otras personas y situaciones.Por ejemplo,

Marcos 10:13 Y le traían niños para que los tocara; y los discípulos los reprendieron. Los discípulos vieron a los niños como una molestia - sólo una distracción más o estrés en nuestras vidas ocupadas.

Las actitudes destructivas son a menudo:

  • impuestas perpetuamente por nosotros mismos: Somos renuentes a soltarlas.
  • contagiosas: Infectamos a otros con nuestras actitudes.
  • inconscientes: A menudo ni siquiera estamos conscientes de ellas.
  • engañosas: A veces pensamos que el problema es externo cuando nuestra actitud es el verdadero problema.  Éxodo 3:10-4:17 es un buen estudio.

3.  Marcas (o áreas) dolorosas.  Son heridas emocionales que nunca han sanado.  Son como una herida abierta, sin cicatrizar a la que sólo una pequeña cantidad de presión puede causar mucho dolor.  Estas son:

  • Dolores/Aflicciones                      
    • Heridas          
    • Resentimientos   
    • Amarguras
  • Penas
    • Temores
    • Culpas
    • Iras/enojos            

Estas deben ser resueltas a través de Cristo.

Nosotros quizás no estamos conscientes de éstas áreas dolorosas.  Sin cicatrizar, el dolor se multiplica. Estas áreas dolorosas pueden ser una terrible tensión interna, lo que hace difícil manejar el estrés externo.

Prov 15:13 El corazón gozoso alegra el rostro, pero en la tristeza del corazón se quebranta el espíritu.

INTERACCIÓN ENTRE TIPOS DE ESTRÉS 

Todos los tipos de estrés interno interactúan entre sí de manera compleja.   Cada uno afecta y es afectado por el otro.  ¿Puede pensar en un ejemplo de cómo un tipo puede causar otro?

Expectativas poco realistas ➜ actitudes destructivas ➜ dolor: dolor emocional sin resolver

LA TENSIÓN INTERNA DISTORSIONA NUESTRA PERCEPCIÓN

Nuestra situación de estrés es a menudo sólo una pequeña parte de nuestro estrés total y la tensión interna desempeña un papel importante.  Nuestra percepción de la situación actúa como un lente que amplía nuestro estrés total.  La percepción es un lente a través del cual vemos una situación o evento.  Puede ser distorsionada por nuestra visión de la vida, nuestro enfoque en el momento, y por los problemas personales negativos que traemos a la situación.

Situación de estrés + estrés interno vigente (de cualquiera de los 3 tipos) + percepción = estrés total

Este estrés interno puede hacernos ver y sentir que la nueva situación de estrés es peor de lo que realmente es. Los problemas se amplifican en nuestras mentes cuando los vemos a través de nuestra percepción distorsionada, y reaccionamos, no a la realidad del problema, sino a nuestra visión distorsionada del mismo. Respondemos espiritual, mental, emocional y físicamente a las situaciones como si fueran peor de lo que son.

Ilustración: cuando usted mira los espejos distorsionados en un parque de diversiones, unos le hacen lucir alto y delgado, mientras que otro espejo le hace lucir bajo y grueso.  ¿Cuál es la imagen verdadera?

De la misma manera, su percepción de una situación puede ser distorsionada por su visión de la vida, influenciada por la tensión interna. Si en el presente olvidando las verdades bíblicas y promesas como las que se encuentran en Mateo 6; Fil. 4:4-14;  1Tim 6:1-12,17-19, y nos dejamos dominar por el pasado--las personas, eventos y el medio ambiente en el que crecimos, resulta en una visión distorsionada.

Ejemplos Bíblicos: En relatos bíblicos a menudo vemos una reacción ante una situación que nos parece exagerada. Pero al tomar en cuenta el estrés total de los personajes, puede que haga más sentido.  Veamos tres ejemplos.

xpectativas poco realistas: 1 Samuel 25:10-13 y 21-22 Ante el insulto de Nabal, David determina matar a todos los hombres de su casa.  Parece una reacción extrema, pero David tiene un estrés acumulada grande, y ahora enfrenta una decepción con la reacción negativa de Nabal a su petición.

Actitudes destructivas: Números 14 Al recibir el reporte de los doce espías, el pueblo de Israel llora toda la noche y se rebela contra Moisés, hasta planeando regresar a Egipto.  Parece extrema su reacción, pero desde un principio, este pueblo ha desarrollado actitudes destructivas y contraproducentes.

Marcas o áreas dolorosas: Génesis 32:6-12 Al oír que su hermano Esaú viene en camino a encontrarlo, Jacob reacciona con terror. Parece excesivo su temor, pero él tiene cicatrices—asuntos del pasado que nunca fueron resueltos con su hermano.

CÓMO RESOLVER LA TENSIÓN INTERNA 

Cristo pagó por nuestros pecados, pero ¿Pagó también por nuestra tensión interna?  Sí lo hizo.

Isa 53:4 Ciertamente El llevó nuestras enfermedades, y cargó con nuestros dolores; con todo, nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y afligido.

1Pe 2:24 Él mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre la cruz, a fin de que muramos al pecado y vivamos a la justicia, porque por sus heridas fuisteis sanados.

Sin embargo, debemos confiar en lo que Él ha hecho por nosotros.  ¿Y qué es lo que Él ha hecho? Ef 1:15-20;  Fil 3:12-16

Parte del crecimiento requiere que abramos, cada vez más, nuestra vida a Dios; para que podamos experimentar en realidad lo que ya El ha hecho a través de Su vida, muerte y resurrección.

Todo estrés interno es una función de la mente, y la palabra de Dios claramente proporciona soluciones para ello. Expectativas poco realistas, actitudes perjudiciales y corazones heridos se resuelven a través del proceso bíblico continuo de “renovar su mente”.

Puntos claves para recordar:

1. Qué realizó Cristo por nosotros en la cruz.

a. Nuestro "antiguo yo" ya ha sido crucificado con él Rom. 6:1-12

b. El "nuevo yo" está siendo renovado en conocimiento de acuerdo con la imagen de su creador. Col 3:10

2. Por otro lado, Efesios 4:23 nos manda continuamente "a ser renovados en el espíritu (actitud) de sus mentes".  De esta manera participamos activamente en lo que ha hecho Cristo en la cruz.

RENOVAR NUESTRA MENTE ES UN PROCESO CONTINUO

El proceso de ser renovado involucra a Dios mismo a través de sus atributos y nuestra sumisión.  Este es un proceso activo, progresivo, durante toda la vida, en el cual permitimos que Dios transforme nuestro ser interior a ser más como Cristo.

Rom. 12:1-2: Si permitimos que Dios renueve nuestra mente

  • nuestras expectativas se convierten en más realistas a través de su conocimiento, Fil 2:12-14; 3:12-16
  • nuestras actitudes se convierten en las actitudes de Cristo Fil. 2:1-8
  • la heridas y el dolor (nuestros áreas de dolor)pueden resolverse; principalmente a través del perdó

Alguna vez ha escuchado a alguien decir "No voy a perdonarle, porque él no lo merece." Tienen razón.  La persona probablemente no lo merece.   Sin embargo, pregúntese, ¿Quién continúa recibiendo daño por no perdonar a la otra persona?  ¿Su falta de perdón lastima más al ofensor o a usted?

¿Qué nos enseña el Espíritu de Dios en 2 Cor 2:7-11?

Las artimañas de Satanás son robar, matar, destruir y nos absorben en ira y amargura paralizante.

Juan 10: 10: El propósito del ladrón es robar y matar y destruir; mi propósito es darles una vida plena y abundante.

Ef 4:26 Además, «no pequen al dejar que el enojo los controle». No permitan que el sol se ponga mientras siguen enojados, 27 porque el enojo da lugar al diablo.

quí está un proceso que ha guiado a muchas personas a la sanidad de las heridas y el dolor del pasado

 1.  Pida al Señor que le revele sus puntos de dolor.  Sea consciente de sí mismo.

2.  Después de identificar cada punto de dolor, pídale a Dios que le muestre a quién necesita perdonar.  Puede haber muchas personas a quien necesita perdonar o muchos problemas con pocas personas.  No necesita entrar en todos los detalles, pero sea específico con el Señor.  "Señor, yo perdono a ______ por ______."  Eso no es lo mismo que decir: "Señor, ayúdame a perdonar a ____," aunque puede que necesite su ayuda.  Pero tendrá que pasar por el proceso de perdonar a cada persona por cada cosa que le viene a la mente.

3. Repita los pasos 1 y 2 hasta que no surja más dolor.

4. A continuación pida a Dios que revele las mentiras que usted ha creido, debido a su herida.  Deténgase y escuche lo que él le muestre.  El enemigo utiliza nuestro dolor para hacernos creer mentiras acerca de Dios, nosotros mismos, la situación y la otra persona.

5.  Renuncie a las mentiras que Dios le muestre, en el nombre de Jesús.  Por ejemplo, si usted está creyendo la mentira que usted no le importa a Dios porque él permitió que algo malo sucediera, entonces usted podría decir "en el nombre de Jesús, renuncio a la mentira de que yo no le importo a Dios."  Siga haciendo esto con cada mentira que el Señor le muestre.

6. Ahora ruegue al Señor que le revele lo que es la verdad.  Dios se deleita en revelarnos la verdad sanadora, pero tenemos que tomar tiempo para escuchar.  Santiago 1:21-24

¿Qué puedo hacer hoy para disminuir mi estrés?

1.  Dedique unos minutos a considerar su percepción de su situación actual.  Piense en las cosas que le están causando estrés.

a.  ¿Es posible que esté percibiendo algunos peor de lo que realmente son?

 

b.  ¿Qué expectativas poco realistas, actitudes negativas, puntos dolorosos o estrés interno pueden estar distorsionando su percepción?

 

Nota: es muy común estar ciego a nuestro propio estrés interno.  Pida al Señor que le ayude a ver lo que puede afectarle.  Es de gran ayuda discutir sus percepciones y obtener la opinión de alguien en quien usted confía.

2. Haga una lista de cualquier tensión interna en que desea comenzar a trabajar.  Mantenga éstas en mente mientras considera formas de resolver su tensión interna.

 

3.   Escriba un principio de este capítulo que desea recordar y cómo aplicarlo.

Preguntas para estudio personal o de grupo

1. ¿Qué expectativas poco realistas, áreas dolorosas y actitudes destructivas pueden estar       causándole estrés hoy?

a. Escríbalas

 

b. ¿Qué puede hacer para corregir estas?
 

2.  Lea Números 13:1 - 14:10 para obtener un ejemplo dramático de cómo la tensión interna puede afectar la percepción.

a. ¿Cómo percibieron la situación los dos espías?  ¿Cómo la percibieron los otros diez?
 

b. ¿Cómo la percepción afectó sus niveles de estrés?
 

c. Observe cuán contagiosa es una percepción distorsionada.  Parece que virtualmente todo el mundo tomó la percepción negativa y distorsionada de los diez espías. ¿Cuándo ha visto esto suceder?

 

3.  Lea Exodo 3:10 – 4:13

     a. ¿Qué cree que perdió Moisés debido a todos sus miedos y al estrés interno?

 

     b.  ¿Cómo se puede relacionar usted a Moisés?

 

     c.  ¿Qué puede aprender de él?

 

4.  Lea cada uno de los siguientes versos.  ¿Qué le está diciendo el Señor a través de cada uno?

     Isaías 53:4

     1 Pedro 2:24

     Filipenses 2:1-8

     Filipenses 3:12-16

     Efesios 1:15-20; 4:22-24

5.  Efesios 4:32 dice,  “Sed más bien amables unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, así como también Dios os perdonó en Cristo.”

Considere como Dios le perdona.

¿Cómo puede imitarle?

 

¿Qué le está frenando?