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Principios bíblicos para reducir el estrés y recobrar el equilibrio

Segunda parte

Capítulo 8: alivie la presión

¿CÓMO PUEDE USTED REDUCIR SU ESTRÉS?

Aquí hay tres ejemplos en la Palabra cuando la solución al estrés fue alejarse de la situación.

1.  En la prisión, José, en vez de aceptar pasivamente las circunstancias, hizo lo que pudo para salirse. Génesis 40:12-15

2.  Cuando Pablo fue a Troas para predicar el evangelio, al ver que Tito no estaba, no tenía paz mental y se marchó a Macedònia.  2 Corintios 2:12-13

3.  Solo podemos imaginarnos del dolor que Jesús sufrió al enterarse de la muerte de Juan el Bautista.  Su reacción fue apartarse por barco a un lugar privado y solitario. Mat 14:13

Sin embargo, el escape frecuentemente no es factible.  Las consecuencias son mayores.  Pero una manera de participar con Dios en hacer algo acerca de su situación de estrés es hacerse esta pregunta: ¿Se trata mi estrés de malas prioridades o complejos personales?  ¿Es mi estrés algo innecesario?

El estrés innecesario externo puede incluir

  • actividades
  • compromisos
  • responsabilidades
  • las cuales me causan estrés pero ni siquiera son esenciales

El estrés innecesario interno puede incluir

  • miedos sin base alguna
  • preocupaciones tocante al futuro desconocido
  • culpabilidad falsa
  • ira no resulta que se convierte en resentimiento
  • ¿qué haré si eso pasa?
  • sentirse apurado sin razón

En Exodo 18:13-27 vemos como Moisés manejó su estrés innecesario.  Es un buen ejemplo para nosotros.  Es un error pensar que somos indispensables y que nadie más puede hacer lo que hacemos.  Cuando aprendemos a soltar el control y delegar responsabilidades, nos libramos de mucho estrés innecesario.

En Mateo 6:25-34 Jesús da un buen consejo para tratar con estrés innecesaria interna relacionada con la preocupación por el futuro.  La razón principal por dejar atrás estas ansiedades es que tenemos un Padre Celestial que conoce lo que necesitamos. El promete cuidar de nosotros y proveer para todas nuestras necesidades.  Además, la ansiedad no ayuda la situación nada en absoluto.  En vez de dar lugar a la preocupación en nuestras mentes, hemos de ocuparnos con el reino de Dios y Su justicia.

Cuando la causa del estrés no se puede evitar

Hay ocasiones en que la causa del estrés no se puede evitar y no es fácil de remediar.  En esas ocasiones tenemos que aprender a confiar en Dios y cambiar nuestra perspectiva para manejar el estrés.

En 2 Corintios 12: 7-10 vemos que el apóstol Pablo tenía estrés por alguna aflicción física. Él le pidió a Dios que se lo quitara, pero eso no fue la voluntad de Dios. En cambio Dios le ayudó a Pablo a cambiar su perspectiva en cuanto a su “aguijón” para poder vivir con él sin estrés.

De hecho, Pablo enfrentó muchas circunstancias en su ministerio que le causaron gran estrés. Usted puede leer su lista en 2 Cor. 6:4-12; 2 Cor.11:23-29; 2 Cor. 1:8-9

David también tuvo que enfrentar situaciones de mucho estrés cuando tuvo que huir de Saúl.  No había nada que él podía hacer para cambiar sus circunstancias.  Tuvo que aprender a confiar en Dios, y los Salmos demuestran que en muchas ocasiones, Dios tuvo que ayudarle a cambiar su perspectiva.

¿Qué puedo hacer para reducir mi estrés?

1. Explore las opciones de como escapar algunos de sus estresores.  Luego hágalo.

 

2.  Si las causas de su estrés son internas, identifiquelas específicamente. Tome una hoja y dóblela a la mitad.  A un lado enumere las causas internas innecesarias del estrés.  En el otro lado, liste versículos de la Biblia que puede memorizar para cambiar estos hábitos de pensar negativos

 

Preguntas para el estudio personal y en grupo

1. Evalúe las fuentes de su estrés.  ¿Tiene estrés innecesario por causas externas? ¿Puede delegar algunas responsabilidades a otros? (Aún niños pequeños pueden tomar responsabilidad por algún quehacer en la casa para ayudar a su mamá.)
 

2. ¿Cuáles son algunas causas de estrés que no puede evitar? ¿Qué piensa usted que sea la perspectiva que Dios quiere que tenga acerca de esas circunstancias?  

 

3. ¿Qué aprendió Pablo que le ayudó a manejar situaciones de estrés?

        2 Cor.1:9

        Fil 4:12-13

        Fil 3:6

4. ¿Qué perspectiva le ayudó a David a enfrentar las circunstancias estresantes de la vida?

        Salmo 23

Haga anotaciones en un cuaderno, diario o una hoja, de los principios clave de este estudio que quiere aplicar en su vida.