Cómo ser un amante todo el día

Recuerde que su esposa necesita escuchar las palabras «Te amo», y no sólo cuando se despide de ella. Necesita escuchar esas palabras durante todo el día, de tantas maneras como usted se las pueda expresar con palabras o sin palabras. Para orientarle, hemos hecho una lista con algunas ideas, pero esta no es una lista completa. A medida que vaya leyéndola, piense en lo que funcionaría para usted.                                    

1. Déjela dormir. La energía y la motivación para tener relaciones sexuales van de la mano. Una esposa y madre descansada será una amante descansada, así que al menos un día de esta semana déjela dormir más. Ofrezca cuidar a los niños y permítale tener un descanso adicional.

2. Recoja las cosas del baño. Limpie los vellos que quedan después de la afeitada en el lavamanos. Utilice una tolla para secarlo. Luego cuelgue la toalla. El baño es un oasis para tu esposa.

3. Prepare el desayuno. No hay nada como levantarse de la cama, alistarse y no tener un oficio que hacer. Esto le ayuda a su esposa a descansar.

4. Échele la mano para que no le molesten los niños en la mañana. Permita que ella se bañe y se arregle sin interrupciones ni distracciones.  

5. Haga algo relacionado con los niños. Por ejemplo, ofrezca recoger a los niños y dígale: «Tú ve y haz algo que te gusta. Yo recojo a los niños después de la escuela y los llevo conmigo».

6. Llévele su bebida preferida en la mañana. Atender a su esposa la hace sentir mimada. Sentirse consentida le ayuda a sentirse amada.

7. Déjele notas cariñosas por la casa. Las notas pueden convertirse en sus mejores amigas. Cuando ella abra la puerta del refrigerador o un estante que usa regularmente, verá una nota que diga algo sobre lo importante que es para usted: «¡Te extraño!» «¡Eres la mejor!» «¡Eres una mamá admirable!» «¿Cómo es que tuve la bendición de casarme contigo?»

8. Eche la ropa sucia en la lavadora o saque la basura antes de irse al trabajo. El apoyo con las tareas domésticas encabeza la lista para hacerle sentir de buen ánimo. Este tipo de acción de su parte hace que el fuego pase de nivel bajo a medio antes de las ocho de la mañana.

9. Tenga un contacto no sexual con ella antes de irse a trabajar. De hecho, si puede tener este tipo de contacto con ella seis veces en el día, irá camino a una apasionada intimidad sexual. Abrácela antes de irse a trabajar y tan pronto como llegue a casa. Una palmadita o un abrazo rápido no es un verdadero abrazo. Deténgase y tómese el tiempo para abrazarle de verdad

10. Llámela desde el trabajo. El ochenta por ciento de las mujeres le temen a la desconexión. Todo lo que usted puede hacer durante el día que le transmita el mensaje: «Estoy pensando en ti», la va a preparar. Llámela y hágale saber que la amas. Dígale que no puede esperar para verla. Averigüe las cosas que le gustan a fin de estar preparado para la noche que van a pasar juntos.

11. Envíele un correo electrónico. No tiene que ser una poesía o una carta de amor de cinco páginas, sino solo una nota para que haya una conexión.

12. Envíele un mensaje de texto. Mandarle un mensaje afectuoso por el teléfono móvil le permite mantenerse conectado, pero no la abrumes.

13. Envíele promociones de vacaciones. Puede que no puedan pagar unas vacaciones exóticas en este momento de su vida, pero aun así pueden soñar y planearlas. Envíele a su esposa avisos o fotos de destinos de viaje o vacaciones a los que algún día espera llevarla.

14. Vean juntos una película en la televisión. Elija una película que sabe que ella ha querido ver y cómprele o alquile el DVD.

15. Dígale que va a llevar a casa comida del restaurante preferido de ella. No debe ser comida rápida ni nada frito.

16. Llévele flores y sus revistas preferidas. Ella pondrá el florero en algún lado donde lo pueda ver a menudo, y cada vez que lo vea se acordará de usted.

17. Abrásela y salúdela antes que a los niños. Nada muestra más su prioridad que acercarse a ella primero. Abrase primero a la reina y luego al príncipe o a la princesa.

18. Primero que todo, pregúntele cómo estuvo su día. No tiene que ser una conversación de veinte minutos, pero antes de encender el televisor, o la computadora, averigue un poco de los detalles de su día.

19. Dele tiempo para hacer ejercicio. Cuando una mujer se siente bien con su cuerpo y su salud, se sentirá mejor para relaciones sexuales. Esta es otra idea que ilustra la relación que hay entre la energía y la motivación sexual.

20. Recoge y limpie después de comer. El sonido del lavaplatos puede ser una de las mejores formas de expresar su aprecio por ella.

21. Bañe a los niños. Algunos de ustedes ya pasaron por esta etapa, pero pueden recordar el agotamiento de aquellos días. Nada como terminar su día tratando de alistar a un bebé de dieciocho meses para la cama.

22. Ayúdele a poner a los niños a dormir.  Leales un libro.

23. Deshágase de todas las distracciones. Para las mamás jóvenes, eso significa esconder los monitores de bebés y mantener los pañales lejos de la mesa de noche. Para todas las mujeres, eso significa apagar el televisor. La televisión estropea una relación sexual saludable porque las parejas terminan mirando siempre un programa más. Sin televisión, terminan sentándose, charlando y relacionándose emocional y físicamente.

24. Ponga música. Conoce la música que a ella le gusta y puede ponerla como una expresión de su aprecio para ella.

25. Encienda unas velas. Las velas son sus mejores amigas después de las notas adhesivas. Si su esposa se siente insegura con su cuerpo, utilice una vela pequeña en una esquina de la habitación.

26. Dele un masaje en la espalda. Un masaje de cinco minutos ayuda mucho a que su esposa se relaje.

27. Ofrézcale un masaje en los pies. Nada relaja a mi esposa más que un masaje de pies.

28. Sea tierno. Su esposa quiere un amante fuerte, pero tierno. Para este momento del día, usted habrá pensado demasiado en el sexo, así que estará listo para empezar. No ponga toda su energía en los primeros treinta segundos. Vea la intimidad sexual como un maratón, no como una carrera de velocidad.

Adoptado de: Smalley, Gary y Cunninghan, Ted: El Lenguaje del Sexo (Florida: Editorial Vida, 2009), 143-148.