Cuidando a sus ovejas y obreros

Porque la vida espiritual de un individuo es una cosa muy privada y personal, el cuidado espiritual de los misioneros y obreros no se discute fácilmente. Pocos describirían una vida espiritual saludable de la misma manera.

“Se presume frecuentemente que los misioneros tienen un alto nivel de espiritualidad. Cuando las personas de las iglesias que apoyan creen que los misioneros han llegado a un nivel espiritualmente alto, tanto los misioneros como las iglesias que apoyan pueden encontrar difícil tener discusiones abiertas acerca de la espiritualidad misionera”, dijo Dale Joseph Duhé en su libro “Cuando no Hay Pastor: Proveyendo Cuidado a los Miembros en Tierras Extranjeras”.

Un problema notorio es que los misioneros que están más concentrados en HACER que en llegar a SER pueden “fácilmente perder de vista la dirección del Espíritu”.

Con demasiada frecuencia las iglesias y las organizaciones misioneras miden la espiritualidad por la cantidad de trabajo hecho o las horas pasadas en el ministerio. “Esto comunica un falso evangelio, una espiritualidad vacía”, dicen Dodds en su libro “Cuidando a las Personas en las Misiones”.

Un rol de la iglesia enviadora es apoyar en la oración. “La iglesia tiene un equipo de misiones, en donde oramos constantemente por los misioneros en el campo”, dijo Misael López, director del ministerio de misiones de Iglesia Nazaret Central en ciudad Guatemala.

“Oramos por todos nuestros misioneros cada Jueves en el culto de oración. Un miembro del Comité de Misiones escribe cada semana a los 20 misioneros para pedir sus motivos especiales de oración y la secretaria imprime una lista nueva para usar en el culto de oración”, dijo Tomás Pace, pastor de Iglesia Vida Nueva de Rinconada.

Oran específicamente por dos misioneros cada domingo y dos veces por año entregan a toda la congregación una tarjeta con fotos de todos los misioneros y les animan a orar por ellos en casa. La iglesia debe mantener contacto por los medios posibles, generalmente por correo electrónico, averiguando sobre la vida espiritual e integral de los misioneros.     

“De esta manera como pastor del equipo de misiones, comparto estas necesidades con hermanos de varios ministerios para estar orando por dichas necesidades”, dijo Eduardo Vega Flores, pastor de la Iglesia Evangélica de Iñaquito.

“Cada Encuentro Bíblico (Célula) en las casas, tienen asignado una familia misionera para orar por ellos, mantenerse en contacto, e invitarles a las reuniones de la célula cuando están en Lima”, dijo el Pastor Tomás.  

Cuando los misioneros regresan a su país de origen cada cierto tiempo, deben ser fortalecidos espiritualmente por medio de la oración, el estudio de la palabra de Dios y el compañerismo con el equipo de misiones y otros hermanos de la iglesia que les apoyan espiritualmente, dice Pastor Eduardo.

Otras ideas para estar más involucrados con la vida espiritual de sus misioneros

  • Mantenerse en comunicación con los misioneros por llamadas telefónicas, redes sociales o correo electrónico.

  • Proveer alguien de confianza quien puede llamarles, preguntando cómo están espiritualmente, sin juzgarles.

  • Enviarles predicas, música, videos, textos, o libros.

  • Animar que tengan sus tiempos de descanso para refrescarse para la obra.

  • No medir su espiritualidad por la cantidad de trabajo hecho o las horas pasadas en el ministerio.

  • Invitarles a un retiro de descanso cuando regresen del campo.

  • Proveer consejería matrimonial o retiro para los matrimonios.

  • Escuchar a sus corazones y permitirles ser honestos.

  • Cuidar a toda su familia, incluso a los niños.

Revista VAMOS. ¡Nos toca a nosotros!, Tema: la vida espiritual, Mayo 2013.