Esposos y esposas

Principio clave 1: Autoimagen

Reflexión 2: Relacionándose con los demás

Ninguno de nosotros fue creado para vivir solo. Como creyentes en Cristo, todos tenemos un lugar vital en su Iglesia: “Ahora bien, ustedes son el cuerpo de Cristo, y cada uno es miembro de ese cuerpo” (1 Corintios 12:27). Por tanto, la manera en que vivamos y nos conduzcamos en nuestras relaciones con los demás, será un aspecto crucial en la formación de nuestra autoimagen.

7. Estudia Gálatas 5:13-14. ¿Qué significado personal encuentras en este pasaje?

                           

8. Lee Efesios 5:22-24. ¿De qué forma crees que una autoimagen saludable ayudará a una esposa a cumplir con estas responsabilidades?                

 

9. Lee Efesios 5:28-29. ¿Cómo crees que un autoimagen saludable ayudará a que un esposo lleve a cabo estas responsabilidades?

 

Los resultados de una autoimagen errónea

● El esposo con una autoimagen inflada: Puede ser un líder poco razonable, áspero, descortés, poco dispuesto a aceptar sugerencias de su esposa, y haciendo que a ella se le dificulte sujetarse a él.

● El esposo con una pobre autoimagen: Puede tener la actitud de “No puedo hacer nada bien. No puedo agradarle a nadie.” Puede ser inseguro en proporcionar liderazgo y amor en su matrimonio.

● La esposa con una autoimagen inflada: Puede no querer someterse al liderazgo de su esposo porque ve la sujeción como algo que la “rebaja,” o piensa “puedo hacerlo tan bien como él lo hace.”

● La esposa con una pobre autoimagen: Al no tener un visión realista de sus capacidades y fortalezas, es posible que se rehúse a aceptar cumplidos sinceros.

● Cuando el esposo o la esposa tiene un concepto pobre de sí mismo, esto puede dar lugar a una comunicación deficiente. Él o ella pueden rehusarse a expresar pensamientos y opiniones porque “no valen la pena”. Por tanto, ninguno de los cónyuges es capaz de conocer realmente al otro, ni tampoco discernir las necesidades del otro.

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