Cómo experimentar la belleza de la intimidad matrimonial

Capítulo 2: Las dimensiones espirituales de la intimidad

La clave de la intimidad matrimonial es una relación vibrante con Dios.

Hay dos compromisos espirituales que puede hacer con su cónyuge hoy que pueden transformar su matrimonio y su intimidad sexual para siempre.

1. Reconocer el error de esperar que su cónyuge vaya a suplir sus necesidades.

Dios nunca creó a Adán o a Eva como un reemplazo de sí mismo; sin embargo, existe la  tentación a esperar que nuestra pareja supla nuestras necesidades. Cada vez que cometemos este error, nos sentiremos defraudados y decepcionados. Y a la larga, esto irá creciendo hasta que sintamos que no somos apreciados e incluso llegar a sentir resentimientos. Cada vez que nuestro comportamiento está motivado por la acción o la reacción de nuestro cónyuge, nos estamos dirigiendo al fracaso. Debemos hacer lo correcto sin importar si nuestro cónyuge responda o reaccione.

¡Usted es cien por ciento responsable de usted mismo!

Cuando no cumplimos con esta responsabilidad creamos la “codependencia.” La codependencia se crea cuando dependemos de las personas, lugares o cosas para ser felices. Las personas co-dependientes culpan a los demás por su infelicidad.

Filipenses 4:19 dice: «Así que mi Dios os proveerá de todo lo que necesitéis, conforme a las gloriosas riquezas que tenéis en Cristo Jesús». Solamente Dios es capaz de suplir todas nuestras necesidades. El desafío en nuestro matrimonio es simplemente este: si está esperando que su cónyuge supla sus necesidades, absuélvalo de esta responsabilidad. Haga el compromiso de hacer todo lo que pueda para eliminar estas expectativas erróneas. Este es el trabajo de Dios y Él solamente.  

Tarea de aprendizaje

Responda a las siguientes preguntas:

  • ¿He cometido el error de depender de mi pareja para cumplir con mis necesidades? ¿En qué maneras?

 

 

  • ¿Puedo decir que reconozco y actúo en una forma que manifiesta que soy cien por ciento responsable de mí mismo? Explique su respuesta.

 

 

  • ¿Qué cosas (dos o tres) debo cambiar en mi vida para ser más responsable de mí mismo?

 

 

Cuando buscamos a Dios juntos, la distancia que hay entre nosotros disminuye. Efesios 3:16-18 dice: «Le pido que, por medio del Espíritu y con el poder que procede de sus gloriosas riquezas, os fortalezca  en lo íntimo de vuestro ser, para que por fe Cristo habite en vuestros corazones. Y pido que, arraigados y cimentados en amor, podáis comprender, junto con todos los santos, cuán ancho y largo, alto y profundo es el amor de Cristo».

2. Hacer todo lo que pueda para buscar mi plenitud en Dios.

Hay que evitar la trampa de la «insatisfacción» por pensar que si solo tuviéramos un poco más de _______________ (llena el espacio), la vida estaría completa. No obstante, como ya dijimos, lo cierto es que la verdadera plenitud surge de una relación vibrante con Dios. Eso significa buscar a Dios sin importar las circunstancias o cuán mal van las cosas.

Cuando se esfuerza por buscar su plenitud en Dios, no solo se ve lleno del amor divino, sino que también puede amar mejor a su cónyuge.

Tarea de aprendizaje

Contesta las siguientes preguntas:

  • Busco constantemente mi plenitud en Dios:

  • Mi pareja busca constantemente su plenitud en Dios:

  • ¿Estoy demostrando la imagen y el carácter amoroso de Jesucristo? ¿Cómo?

 

 

  • ¿Entiendo que dentro de mí habita una naturaleza autodestructiva que solo Dios puede arreglar? A la luz de este hecho, ¿qué debo hacer?

 

 

  • ¿Alguna vez le he clamado a Dios y admitido que lejos de él no voy a lograr ser el cónyuge que debo ser? ¿Demuestran mis acciones que, en verdad, dependo de Dios?

 

 

  • ¿Entiendo que pecar es básicamente hacer mi propia voluntad y no hacer caso a Dios? ¿Hay áreas de mi vida que necesito cambiar inmediatamente?

 

 

  • Cuando mi cónyuge vea mi amor profundo y mi transformación, ¿va a querer unirse a mí en este caminar espiritual? Explique su respuesta. Pregúntele a su pareja.