Cómo experimentar la belleza de la intimidad matrimonial

Capítulo 8: La intimidad depende de la habilidad de poder resolver bíblicamente los conflictos

Tarea de aprendizaje

Conteste las siguientes preguntas:

  • ¿Cuándo fue la última vez que tuvo un conflicto con su cónyuge?

 

  • ¿Cuál era la causa de este conflicto?

 

  • ¿Al reflexionar más cuidadosamente, había una causa más profunda de lo que había pensado?

 

Hay que entender y eliminar los intrusos que prohíben la resolución de los conflictos

  1. La Intensificación. Aparece cuando empezamos a defendernos o intentamos ganar un pleito y hemos guardado nuestros sentimientos y emociones. La fuente de la intensificación es el conflicto no resuelto.

  2. Palabras duras. Observe que no estamos hablando de groserías o palabras de maldición. La Biblia dice: «Evitad toda conversación obscena. Por el contrario, que vuestras palabras contribuyan a la necesaria edificación y sean de bendición para quienes escuchan» (Efesios 4:29). Utilizar un lenguaje duro es decir cualquier cosa que desprecie, humille o ser cruel.

  3. El aislamiento. Aparece cuando uno de los cónyuges no le responde al otro después de que empieza un pleito: «Fin de la discusión», «Se acabó» y «Muy bien» son formas de aislamiento. Evitan el conflicto a cualquier costo.

  4. Suposiciones. Aparecen en el matrimonio cuando empezamos a imaginar los motivos por los que la otra persona hizo lo que hizo. Asignar motivos es tóxico para el matrimonio.

El conflicto sin resolver (el último diez por ciento) mata la intimidad.

Se refiere al conflicto sin resolver.  Por lo general, hablamos de un noventa por ciento del problema sin derramar mucha sangre, pero el último diez por ciento es la parte que pone en riesgo la relación. Deben fijar tres o cuatro citas cada año para este propósito. Directrices para este tiempo:

  • Que sea breve  y sencillo. Empieza pidiendo permiso para hablar. Dígale a su cónyuge: «Necesito compartir contigo el último diez por ciento»

  • Concéntrese en la relación, no en el problema. El último diez por ciento debe ser compartido con su pareja, no con otras personas. Al tratar estos asuntos, debe tener en cuenta que el conflicto es un valioso momento decisivo para llegar a una intimidad más profunda. Las relaciones son más importantes que las opiniones.

  • Hágalo personalmente. Nunca comparta el último diez por ciento por correo electrónico o el teléfono.

El antídoto para el conflicto es simple pero poderoso, el perdón.

Cuando decidimos perdonar, y quiero decir perdonar realmente, dejemos de mirar lo que nos separa y empecemos a ver lo que nos une. La reconciliación significa lograr que las cosas estén como estaban antes y terminar las cosas de una manera amistosa.

Resolver el conflicto aumenta la intimidad.

Cuando resuelve un conflicto en su matrimonio, la intimidad se da como algo natural. Los mejores matrimonios y relaciones cultivan un espíritu de perdón. El hecho de resolver el conflicto es más importante que el resultado o la solución.

Resumen

  1. Los intrusos son: intensificación, palabras duras, aislamiento y suposiciones.
  2. El antídoto para el conflicto es simple pero poderoso: el perdón.
  3. Cuando usted resuelve un conflicto en su matrimonio, la intimidad se da como resultado natural.

Tarea de aprendizaje

Preguntas para discutir en pareja:

  • ¿Qué intruso es el mecanismo de defensa más común en nuestros conflictos?

 

 

  • ¿Qué podemos hacer para cazar a esos intrusos y sacarlos de nuestro matrimonio?

 

 

  • ¿Hay algunos conflictos sin resolver en este momento por los que debemos buscar el perdón?